Cómo funciona una carta digital con QR

Sin apps, sin registros y sin complicaciones. Te contamos qué ve tu cliente cuando escanea, cómo cambias tú un precio en diez segundos, y qué hace falta para tenerla lista en 48 horas.

Lo que ve tu cliente

Un comensal se sienta, ve un pequeño código QR en la mesa y lo enfoca con la cámara del móvil. No hace falta ninguna aplicación: la cámara de cualquier teléfono de los últimos años reconoce los códigos QR de serie y ofrece abrir el enlace.

Al tocarlo se abre tu carta en el navegador. Con tus categorías, tus platos, las fotos que hayas subido, los precios de tapa y ración, y los alérgenos de cada plato. Puede desplazarse, ampliar una foto y volver atrás como en cualquier página web.

No se registra, no deja su correo, no instala nada, y no le pedimos ningún dato. Cierra el navegador y se acabó.

Lo que ves tú

Tú tienes un panel privado al que entras con tu correo y tu contraseña, desde el móvil o desde el ordenador. También puedes instalarte la aplicación, que es el mismo panel pero con icono propio en la pantalla de inicio.

Dentro tienes tu carta en una lista. Cada plato lleva un interruptor: si se acaba el atún, lo apagas de un toque y desaparece de la carta al instante. Cuando vuelva a haber, lo enciendes. Es la acción que más vas a usar y por eso está a un solo toque, sin confirmaciones ni pantallas intermedias.

Para cambiar un precio, entras en el plato, lo escribes y guardas. Para añadir uno nuevo, rellenas nombre, categoría, precios, foto y alérgenos en una sola pantalla. Todo lo que cambies se ve inmediatamente en la carta de las mesas.

Cómo se pone en marcha

Cuatro pasos. Los tres primeros los hacemos casi todo nosotros.

1

Nos escribes y hablamos

Por WhatsApp, por teléfono o rellenando el formulario. Nos cuentas qué tipo de local tienes, cuántos platos manejas más o menos, y si ya tienes página web o no.

De esa conversación sale si te encaja o no. Si vemos que no te merece la pena, te lo decimos.

2

Nos pasas tu carta

Como la tengas. Vale una foto de la carta impresa, un documento de Word, un PDF de la imprenta o una nota de voz leyéndonos los platos. No hace falta que nos la pases ordenada ni en ningún formato concreto.

Si tienes fotos de los platos, mándalas. Si no, la carta funciona igual y las puedes ir añadiendo tú después, cuando te apetezca.

3

Montamos la carta y la revisas

En menos de 48 horas te mandamos un enlace con tu carta montada: categorías en orden, platos con sus precios, alérgenos marcados y tu color de marca.

La abres en tu móvil, la miras con calma y nos dices qué cambiar. Corregimos hasta que esté como quieres. Esta parte no tiene límite de vueltas.

4

Recibes tu QR y te enseñamos el panel

Te mandamos el código QR listo para imprimir y un cartel maquetado con el nombre de tu bar, para que lo lleves a la imprenta o lo imprimas tú.

Y te enseñamos el panel en cinco minutos por videollamada o en persona si estás cerca. A partir de ahí lo manejas tú y no dependes de nadie.

Qué necesitamos de ti

Muy poco, y nada técnico:

  • Tu carta actual Imprescindible

    En el formato que sea. Una foto del papel nos vale.

  • Los alérgenos de cada plato Imprescindible

    Si no los tienes claros, te ayudamos a repasarlos. Es obligatorio por normativa.

  • Un correo electrónico Imprescindible

    Para crear tu cuenta y poder recuperar la contraseña si la olvidas.

  • Fotos de los platos Opcional

    Hechas con el móvil valen perfectamente. Puedes añadirlas después.

  • Tu logotipo y tu color Opcional

    Para que la carta se parezca a tu bar y no a una plantilla.

Dudas frecuentes sobre el funcionamiento

Casi todo el mundo sabe desde 2020, pero siempre hay alguien. La solución que funciona en los bares es tener dos o tres cartas impresas guardadas detrás de la barra para quien las pida. Nadie se queda sin poder pedir, y el 95% usa el QR sin decir nada.

El QR se lee con cualquier cámara de los últimos diez años. Además, debajo del código imprimimos la dirección web escrita, así que quien no pueda escanear puede teclearla.

No es obligatorio, pero ayuda. La carta pesa muy poco y carga bien con datos móviles, incluso con poca cobertura. Si tu local tiene paredes gruesas o está en un sótano, el wifi es buena idea de todas formas.

Antes de decidir, infórmate

Escribimos sobre digitalización en hostelería sin vender humo. Léelo aunque al final no nos contrates.

Sigue informándote

Si ya tienes claro cómo funciona, mira qué incluye tu carta digital y el precio, que es de pago único. En las preguntas frecuentes resolvemos las dudas habituales, y si prefieres hacerlo por tu cuenta tenemos una guía paso a paso.